9 preguntas que toda pareja se hace cuando se acaba de prometer

9 preguntas que toda pareja se hace cuando se acaba de prometer

Si tu novio y tú acaban de comprometerse, estarán nerviosos y tendrán muchas preguntas. Nosotros respondemos unas cuantas, para que disfruten al máximo de su nueva etapa.

¡Se comprometieron! Seguro tu novio y tú están muy ansiosos y todo lo que escuchan, todo lo que los rodea, todo lo que piensan los lleva al mismo lugar: su boda y su nueva vida. Las posibilidades se abren ante ustedes como un abanico y todo es como en esa escena en donde el tiempo se detiene y luego corre para recuperarse. ¿A quién contárselo primero? ¿Por dónde empezar los planes de la fiesta? ¿A quién invitamos? Si acabas de dar el sí, este artículo te aclarará algunas dudas. Tú relájate y disfruta del gran momento.

  1. ¿A quién le cuento primero?

Antes de compartir tu compromiso en tus redes sociales, procura llamar a tus familiares y amigos más cercanos para darles la buena nueva en viva voz. Aunque todos tus conocidos tengan Facebook o Instagram, no hay nada como la intimidad. Además, debes planear con cuidado a quiénes invitarás a la fiesta, así que es mejor ser discreta… por ahora. Para que no tengas que contar la historia cientos de veces, cuéntale sólo a tus seres queridos y que tu novio haga lo mismo con los suyos. Para contarles a sus amigos en común, unan fuerzas con la tecnología y manden un mensaje, un audio o un video juntos, o simplemente platíquenlo los dos en persona. Si tu novio y tú quieren subir una foto, la más natural será la indicada, ya que seguro la felicidad se les desbordará por los ojos.

 

  1. ¿Es muy pronto para empezar a hacer planes?

Quizás ya hayan charlado sobre dónde vivirán, sobre su fiesta y demás. Tal vez lleven viviendo juntos algún tiempo. Pero, tanto si es así como si no, sepan que no hay un tiempo de espera para hacer planes: a partir de ahora, procuren compartirlo todo y ampliar su comunicación. Si quieren mensajearse toda la noche sólo para hablar de lo emocionados que están, ¡adelante! Eso sí, pasada la euforia, sigan disfrutando de sus preparativos sin presionar al otro ni a ustedes mismos. Dejen que todo fluya, organícense y diviértanse.

 

  1. ¿Qué onda con mi anillo de compromiso?

Primero, si se comprometieron, pero él aún no te da un anillo, no te preocupes y procura no presionarlo: lo importante es que tengan comunicación y estén seguros del paso que dará su relación y de lo fuerte que es ahora. Ahora, si te dio un anillo, pero no te quedó bien, conserva la calma, porque esto es de lo más común y la mayoría de las joyerías están dispuestas a ajustar sus piezas, pero acude lo más pronto que puedas para que no haya pretextos. Una vez que tengas tu anillo, cuídalo mucho y lúcelo sólo en lugares donde no corras el riesgo de perderlo o de que se vaya a romper. No olvides darle a tu novio un regalito para corresponder al anillo.

 

  1. ¿Por dónde empezamos a planear la boda?

Primero lo primero: fijen un presupuesto. Sin importar de qué cantidad dispongan, su boda quedará preciosa, pero eso requerirá trabajo. Hagan una lista de tareas: necesitarán un lugar, servicios, música y fotografía y vestuario y planear su ceremonia y su boda civil y… y no es por asustarlos, pero esto apenas empieza. Así que inicien con anticipación, fijen una fecha, hagan su lista de invitados y procuren encontrar lo mejor en calidad sin salirse de su presupuesto. Ir paso a paso es la clave. Si sienten que es necesario, contraten a un experto para que los ayude.

 

  1. ¿Y cómo elegimos el presupuesto?

Hablen de quién pagará los gastos o de cómo los dividirán. Si sus familias les ayudarán, será necesario también que platiquen con ellos sobre esta cooperación. Quizás algunos amigos cercanos o parientes se ofrezcan para ser sus padrinos, o tal vez puedan pedírselos ustedes; en cualquier caso, charlen con ellos con anticipación. Una vez que hayan hecho su lista de invitados, decidan qué tipo de boda les gustaría o en dónde. Tomando todo esto como referencia, podrán obtener el presupuesto que necesitan y compararlo con el que tienen disponible, y sabrán si deben ahorrar más o si es necesario recortar algunos gastos. Quién sabe: si se organizan quizás les sobre para su luna de miel. No pierdan nunca de vista el control de su dinero.

 

  1. ¿Dónde nos casamos?

Para decidirlo deben tomar en cuenta en dónde viven la mayoría de sus invitados. Pero, si tú y tu novio tienen algún lugar soñado, o algún sitio muy significativo para ustedes, piensen de qué manera podrían celebrar su boda allí. Recuerden considerar su presupuesto y su comodidad. Vean las opciones que necesiten antes de decidir: hay lugares especiales para bodas de los que es difícil no enamorarse.

 

  1. ¿Y qué día?

Consideren que, en temporada vacacional, los precios de casi todo suben, y que deben hacer las invitaciones con mayor anticipación para que nadie se pierda su boda por irse de vacaciones o por no poder conseguir un día libre en el trabajo. Si tu novio y tú tienen una fecha especial, organícenlo todo para que ese día esté todo listo, pero si está demasiado cerca y acaban de comprometerse, quizás deban buscar una fecha mejor. Esto no es malo: cada estación tiene su encanto y las bodas son bellas todos los días del año.

 

  1. ¿A quién invitamos?

Esto depende de muchas cosas. Necesitarás lápiz y papel. Empieza por las personas que son indispensables en tu vida. Después anota a la gente que te gustaría que fuera, aunque no sean tan cercanos. Dales preferencia a quienes tienen un contacto frecuente contigo y anota quiénes es poco probable que asistan. Ten en cuenta el tipo de boda que quieres: una fiesta enorme no es necesariamente mejor que una celebración íntima, y sólo tú y tu novio saben cómo se sentirán más cómodos. También piensa en el lugar que te gustaría y en el mínimo o máximo de invitados que permite. No invites a nadie por obligación, mucho menos a quienes creas que irán por obligación, y no permitas que nadie te presione a hacerlo. Deja que tu novio haga su lista y después compártanlas y descarten o incluyan invitados.

 

  1. ¿Puedo ir mañana a comprar mi vestido?

¡Claro! Pero ten cuidado de no gastarte todo el presupuesto en ello. Antes de comprarlo, puedes ir a todas las tiendas que quieras, revisar todas las revistas y ver todo, entre más inspiración tengas, mejores decisiones tomarás. Es tiempo para empezar de una vez a mimarte con tratamientos y ejercicios para verte perfecta en tu boda y estar muy saludable y relajada. ¡Desde ahora eres una novia comprometida!